Qué es el HouseSitting

Sabéis lo que es el  HouseSitting? o lo que es lo mismo, cuidar la casa de alguien? Pues os lo vamos a explicar aprovechando que, en estos momentos, estamos haciendo de HouseSitters en Bali y lo estamos viviendo de primera mano. Pero os advierto una cosa, si seguís leyendo vais a experimentar la envidia más verde que hayáis sentido nunca. Porque hemos tenido una suerte de esas que uno dice: y eso por qué no me pasa nunca a mi? Pues esta vez nos ha pasado señores, nos ha pasado. Debe ser que la flor en el culo de Pablo sigue ahí haciendo de las suyas. O que el universo nos ha recompensado el año de trabajo en la India con la mejor de las suertes. El caso es que aquí estamos, disfrutando en Bali de lo lindo. Cuando salimos de la Fundación lloré durante tres horas seguidas, y esta vez no exagero. Pero esta mañana, cuando me he levantado en esta casa me he recuperado un poco de la tristeza, la verdad sea dicha.

Existen páginas web en las que gente que necesita que alguien le cuide la casa se anuncia para buscar a un cuidador. Y por qué necesitaría alguien que le cuiden la casa? os estaréis preguntando. Pues por muchos motivos: tienes una propiedad de veraneo y en temporada baja no vas y no quieres que esté vacía, por lo que buscas a alguien que viva en ella y la mantenga limpita durante el invierno. También puede pasar que te vayas de vacaciones y tengas un perro, por lo que necesitas a alguien que se venga a tu casa, lo alimente y lo saque a pasear. O un gato, o un canario, o que te rieguen las plantas... Cualquier motivo puede servir para buscar a alguien que cuide de tu casa. O como es nuestro caso: tienes una casa de mega lujo en Bali, dispones de dos limpiadoras-cocineras, un chofer y un jardinero y te vas dos semanas de vacaciones a Australia. No quieres dejar la casa sola y a todo el servicio porque igual si tu no estás no van a trabajar, o se llevan a toda la familia a tu casa... entonces prefieres buscar a alguien que viva en ella y controle que todo funciona con normalidad. Si señores, eso es lo que hemos encontrado nosotros, chollazo no? pues si, aún nos estámos preguntando qué he hecho yo para merecer ésto. De hecho aquí os enseño las fotos de la casa.







Una vez que teníamos comprados los billetes para Bali se me ocurrió meterme en la página para ver si había algo que nos viniera bien. Y os juro que cuando lo vi me pareció providencial. Un matrimonio buscaba a alguien que le cuidara la casa empezando justo el día que aterrizábamos en Bali. Les escribí en ese preciso momento y la señora nos respondió de forma inmediata diciendo que estaría encantada de que disfrutáramos de su casa. Bueno, imagino que ante la opción de encontrar a algún viajero jovencito que te monte fiestas, que te venga un matrimonio cuarentón (si, si, ya podemos llamarnos así) que viene cansado de trabajar en la India y sólo busca descansar es todo un lujo. Así que nos aceptaron de inmediato.

Y aquí estamos, sufriendo mucho. Mandó a una amiga a que nos recogiera en el aeropuerto y nos trajo a la casa. Ahora wasapeamos con ella todo el rato y nos insiste en que hagamos uso del servicio, que para eso está. Que ellos nos cocinarán si les decimos lo que queremos comer y a qué hora, que el chófer nos lleva a donde le digamos... Y a mi tanto lujo me abruma. Que uno no tiene ni intimidad porque está en la casa rodeado de gente. Pero la verdad es que son discretos y no nos sentimos incómodos. Aunque yo prefiero prepararme mi propio desayuno, la verdad. Y, como gente repetuosa que somos, mantenemos la casa ordenada e impecablemente limpia. Será que nací tiesa y moriré tiesa hasta de espíritu, pero a mi eso de que me lo hagan todo no me mola.

Por cierto, cómo se llama la web? Pues hay varias, algunas muy buenas y muy caras, y otras mas baratas con menos oferta. Nosotros nos fuimos a lo barato, como siempre jeje. Nosotros usamos mindmyhouse, pero hay otras como trustedhousesitters que son muy buenas. Hemos pagado 20 euros por la suscripción anual.

Qué os parece? Que nos ha tocado la lotería, no? Nosotros también lo pensamos, por eso no pienso salirme de ése piscinón en los próximos 15 días. Hasta la vista!  

Cómo terminar una etapa y buscar nuevos sueños

Me despierto y se me abren las carnes de pensar en la hora de camino que me chupo cada día para ir a trabajar. Mientras espero el autobús en la carretera, entre pitidos infernales y polvo, pienso en las ganas que tengo de terminar mi trabajo en la fundación y tirarme en una playa. Si, lo reconozco, soy humana y débil y en esos momentos sólo puedo pensar en estar tumbada en una hamaca, pero quién diablos me trajo hasta aquí? Pues yo solita, que ya sabéis el trabajo que me costó conseguirlo. Una hora más tarde cruzo la puerta del campus principal y saludo al guarda de seguridad que cada mañana me dice "good morning madam" muy sonriente. Entonces me da el subidón, me vengo arriba totalmente y vuelvo a sentirme inmensamente feliz por estar aquí. En ese momento siempre pienso que no voy a ser capaz de irme, que voy a llorar infinitamente cuando tenga que salir por esa puerta con mi maleta. Y estos dos sentimientos tan contradictorios se repiten dentro de mi varias veces al día. Si, lo se, eso tiene pinta de bipolaridad, lo reconozco. Pablo me conoce bien y por eso siempre dice que vivo como en una montaña rusa de sensaciones. El caso es que cuando el final de un sueño cumplido se acerca, la sensación es agridulce. El cansancio te hace tener ganas de parar y se mezcla con las ganas de abrir nuevas puertas y buscar nuevos sueños, pero la ilusión de estar donde tanto tiempo quisiste estar te hace no querer irte nunca. Menuda contradicción, entonces que hago? lloro o me río? O ambas cosas? Aclárate Elena, aclárate.



Nuestra marcha, hoy por hoy, no tiene vuelta atrás. Eso no quiere decir que no volvamos,  cosa que yo deseo con todas mis fuerzas si surge una oportunidad en algún momento. Pero tenemos nuestros vuelos comprados y planes para los siguientes meses, así que toca dar un paso adelante y seguir nuestro camino. Ese camino viajero que hemos elegido y que nos hace vivir en una despedida permanente. Y no, a pesar de llevar 8 años despidiéndome de gente que se cruza con nosotros, no he conseguido acostumbrarme. 


Así que estas últimas semanas tengo muchos subidones-bajones. Porque cumplir un sueño no es fácil señores. Es algo así como cuando te pasas meses preparando un fiestón y cuando pasa la fiesta te preguntas qué va a ser ahora de tu vida sin tener que preparar nada. Como si no hubiera nada más! Pero el vacío está ahí. Y ahora con que sueño yo? Si antes de venir soñaba con esto! La suerte que tengo es que a soñadora no me gana nadie. Y ahora qué hay, que buscar un sueño? Pues yo voy a buscar dos, sólo por si acaso. Y los tengo. La verdad es que tenemos la cabeza llena de planes, cosas que nos gustaría hacer alguna vez, sitios en los que nos gustaría vivir y visitar. Y es que el mundo es muy grande y las posibilidades infinitas. Ay que no me da tiempo de todo!!! Me come la bulla.


Pero tampoco vamos a fantasear diciendo que estar aquí ha sido siempre maravilloso. Para mi, que según mi jefa Silvia tengo un "exceso de motivación", ha sido fácil sentirme feliz. Pero vivir en Anantapur, en medio de la nada, no es sencillo algunas veces. Ha habido días de estar harta de todo, de querer tirar la toalla. Especialmente ese tipo de día que a todos nos pasa, en que hay luna llena, te cabreas con el revisor del autobús que pretende timarte a diario, te cae por la ventanilla el vómito del que va sentado delante tuya en el bus y encima estas con la regla. Si señores, para hacer honor a la verdad tengo que decir que ha habido días duros. También tengo que decir que Pablo ha tenido más días de estos que yo, pero voy a perdonárselo porque el trabajo en el hospital es muy chungo, muy muy chungo. Para mi, el trabajo más duro de todos los españoles que estamos aquí. Así que, si el pobre tiene días de bajones se los vamos a perdonar y, siguiendo nuestra máxima de "un disgusto, un gusto", para contentarlo le doy una latita de mejillones de las que administramos con tanto celo y consigo engañarlo por un rato.


Pero tengo que decir que ni los días más duros han enturbiado mi felicidad ni mi sensación permanente de sentirme la persona más afortunada del planeta. Estoy donde tantas veces quise estar, y eso es de tener mucha suerte. Así que me he pasado todos estos meses dando gracias a la vida por haberme dado tanto. Puede parecer un poco exagerado y bueno, quizás lo es, porque el día que me cayó encima la pota deseé con todas mis fuerzas irme a mi casa en el primer vuelo directo Anantapur-Sevilla. Pero el resto de los días he conseguido más que nunca en mi vida ser consciente de mi fortuna, incluso con las pequeñas cosas. Incluso en el autobús, que ha sido mi gran condena todos estos meses. Pero hasta en esos momentos, miro por la ventana y siento la suerte infinita que tengo de poder estar aquí. Y me resulta llamativo este sentimiento tan fuerte en mi, que soy una persona que vivo una vida que es un regalo constante, y que siempre soy consciente y me siento agradecida por ello. Pues en esta experiencia, el sentimiento de agradecimiento y valoración se ha multiplicado por 100.


Y por qué os meto ahora todo este rollo? Pues porque el sueño está a punto de terminar y tengo una sensación rara en el cuerpo que me pone muy nostálgica. Por un lado la dulce sensación de haberlo conseguido y haberlo vivido. Y por otro la tristeza de pensar que se acabó, que ya lo cumplí, que ya no lo voy a soñar más porque se cumplió y se pasó. 


Y ahora que? Pues, como no podía ser de otra anera, a seguir con nuestros planes viajeros. Viajar, siempre viajar mientras que la salud y la economía lo permitan. El día 8 de abril cumpliré 40 años y Pablo el día 10. Como el mío cae en sábado, haremos una gran fiesta de cumpleaños y de despedida a la vez. Será la última fiesta en Anantapur, pero esperamos despedirnos a lo grande. Y el lunes 10, mientras mi pablito cumple sus 40 primaveras, un avión nos llevará hasta Bali, Indonesia, para hacer una segunda celebración en petit comité. Porque ese es nuestro siguiente paso, pasarnos un mes en Indonesia haciendo prácticamente nada más que descansar.  Mi pablito se merece muchos días de tumbona y yo se los voy a dar.

Me despido dando otra vez gracias a la vida. Por habernos permitido vivir esto, por haber puesto gente tan maravillosa en nuestro camino que jamás olvidaremos y por permitirnos llegar a los 40 sanos y juntos. Gracias a todos los que han pasado por aquí y han hecho que esta experiencia haya sido mucho mejor, indios y españoles, con algunos de los cuales sabemos que nunca perderemos el contacto. Y a la Fundación Vicente Ferrer por permitírnoslo. Nunca olvidaremos este año en Anantapur. Gracias.

EN NUESTRO AÑO EN ANANTAPUR HAN PASADO POR AQUÍ MUCHÍSIMOS VOLUNTARIOS. NOSOTROS HEMOS VISTO PASAR TRES GRANDES GRUPOS. ESPERO QUE NO FALTE NADIE, NUESTRO PEQUEÑO HOMENAJE PARA ELLOS:


La experiencia de un médico de familia en la India

Aviso! Este no es un post agradable, aquí cuento las penurias de los indios de esta zona. Si no quieres saberlo, mejor para aquí, deja de leer o ve directamente al final, donde contaré un par de anécdotas graciosas que me han pasado en el hospital. Si has decidido seguir leyendo, gracias por hacerlo, aquí hay mucha gente que necesita que leas este post.

Hola! Hoy soy yo, Pablo, el que escribe este post. Como ya has leído, os voy a contar un poco la vida de las personas que habitan está región de la India más rural y pobre que existe. Aquí recaló Vicente Ferrer hace unos 40 años porque alguien le dijo que ésta era la zona más pobre de la India, y aunque hoy en día, y gracias al trabajo de la Fundación, esta gente vive algo mejor, no me cuesta imaginar lo que debía ser Anantapur y Bathalapalli antes de que llegara él. Aún así, hoy en día estas personas se las ven y se las desean para sobrevivir, porque eso es lo que hacen, viven día a día, y si no trabajan, no comen, así de simple y así de duro. Y aquí por favor que nadie venga a decirme que “igual que en España”, NO, en mayúsculas, no es igual, ni os imagináis lo “no igual” que es.
Yo voy a ceñirme a la sanidad, que es la parte que me toca en primera persona, porque si no, no acabaría de escribir nunca este post. Os voy a ir poniendo ejemplos de mi día a día para que entendáis la realidad de aquí, la más que dura realidad.
Empezaré hablando de uno de los principales problemas de salud en esta zona, la anemia. La mayor causa de anemia aquí es la mala alimentación, anemias carenciales que las llamamos los sanitarios, algo que en España casi no se ve (o no se veía) desde la guerra civil. La falta de hierro y de vitaminas en la dieta local hace que la gente se presente en el hospital con unas anemias de caballo. Imaginad que la hemoglobina normal es de entre 12 y 13 gramos por dl y aquí lo más bajo que he visto es 1,8! Y les damos de alta con hemoglobinas con las que en España ingresaríamos para transfundir. Pero lo peor de todo esto es que la gente no quiere donar, incluso para sus hijos. Aquí, como el banco de sangre está bastante limitado, a los pacientes se les pide que busquen familiares o amigos que quieran donar para ellos, así vamos reponiendo las reservas. Pues la gente, las propias madres, padres o maridos de los pacientes no quieren donar, les da miedo, se piensan que ellos van a enfermar o a contraer alguna enfermedad contagiosa. Que mentalidad tan diferente, hasta que no lo ves no lo entiendes. En España la gente donaría un riñón para su hijo, lo que fuera para que se recupere. Aquí no, aquí la vida se mide de otra forma y es bastante fuerte vivirlo día a día. Poco a poco se va concienciando a la gente, pero cuesta mucho. Los voluntarios hemos hecho ya dos campañas de donación masiva cuando el banco está bajo mínimos. 

 Victoria, enfermera de trauma, curando a un quemado por electrocución
 
Otro tema es el VIH, que aquí es bastante común. Hasta ahí ninguna novedad en el frente, pero ¿qué me diríais si os cuento que aquí es más importante tener hijos que contraer el VIH? Pues como lo oís, las parejas de gente con VIH ni siquiera se plantean que pueda ser un riesgo para su vida o su salud, si quieren tener descendencia a toda costa la tendrán, aunque eso implique contagiarte con un virus que tendrás contigo para siempre y que aquí, con las condiciones de vida tan duras de la gente, se lleva a muchos por delante. El otro día me llegó una señora embarazada cuyo marido le había contagiado el VIH y ella lo sabía y lo asumía sin ningún problema, pero estaba feliz de estar embarazada. De nuevo rotura total de esquemas mentales occidentales y sustitución de chip. Ese niño tendrá suerte porque a su madre se le va a atender en este hospital, que tiene una parte exclusiva para enfermos de VIH y quizás nazca sin el virus porque a la madre se le haga un correcto seguimiento y tratamiento, pero ¿qué pasa con el resto de gente que no viene? 
 
Otro problema enorme que nos encontramos a diario en las urgencias son los intentos de suicidio, y aquí hay dos grandes clásicos: o bien lo hacen con pesticidas (ya que la mayoría de población aquí se dedica a la agricultura y los tienen a mano) o con henna, si si, esa misma que usan para tatuarse o para teñirse el pelo, que yo hasta que no llegué aquí ni me había planteado que fuese tan tóxica si la ingieres. Y los perfiles son básicamente dos: chicos jóvenes que les puede la presión familiar o que no quieren ser agricultores porque ven en la tele y en el cine las vidas que ellos nunca podrán tener, y el segundo y mayoritario son chicas de unos veintipocos años a las que las han obligado a casarse con alguien que no conocían y normalmente mayor que ellas, que no las quieren en la mayoría de los casos, que las fuerzan para tener sexo porque no pueden decir que no, que viven separadas de sus familias porque aquí la mujer se va a vivir sí o sí con la familia de él, los suegros y demás integrantes de la familia, y además pagan una dote enorme en la boda. Esas pobres chicas no quieren esa vida, pero entienden que sus padres han buscado “la mejor opción” para ellas, porque sus padres quieren lo mejor para ellas, y claro, tienen un dilema moral que no saben digerir y acaban intentando (y muchas veces consiguiendo) suicidarse. De esas tenemos a diario, y no es exageración andaluza, es tal cual, cada día al menos una viene con intento de suicidio. Y cuando las tratas y les das de alta, que supuestamente debería ser un momento feliz para cualquier sanitario porque ha sacado adelante a esa paciente, no sabes si reír o llorar, no sabes a qué la estás mandando de vuelta, no sabes si ella te lo va a agradecer o te va a maldecir para siempre, y eso señoras y señores os juro que es una de las partes más difíciles de digerir, es el “trabajo que nos llevamos a casa” los sanitarios y que a veces no nos deja dormir.

Otro gran problema de salud es la tuberculosis, que para ellos es como el SIDA, al que la tiene lo repudian, se apartan de él, no se acercan, y claro, ¿qué pasa? Pues que la gente no lo dice, no cuenta que lleva 2 ó 3 meses con tos y mucosidad o que les duele el costado, o que están perdiendo peso, o que llevan con febrícula unos meses, y no lo dicen porque saben lo inevitable, que van a venir y se les va a diagnosticar de tuberculosis y va a ser un señalado más. Si ya eres un Dalit de la casta más baja, imaginaos ser un Dalit con tuberculosis, que además sabes que tienes que tomar un tratamiento de 5 pastillas diarias durante mínimo 6 meses. Por eso la OMS dice que la tuberculosis en India, a pesar de todos los esfuerzos del gobierno y muchas ONGs, está aumentando, y pensar eso es escalofriante a la vez que desesperante para los que estamos aquí tratando de concienciarlos de que acudan cuanto antes al hospital.
A pesar de todo esto, estas gentes son superhéroes, por lo que aguantan, por lo que luchan, por la vida que llevan y siguen sonriendo y siendo amables contigo. No se quejan, no los escucharás gritar ni decir ni pio incluso si le estás sacando líquido de la barriga o el pulmón, si están con malaria y 40 de fiebre, de verdad que es para alucinar viendo la capacidad de aguante que tienen.

Para acabar con la parte chunga os contaré algo en lo que podéis ayudar tod@s vosotr@s. Aquí hay tres tipos de cartillas asignadas tras un estudio por los poblados del distrito de Anantapur llevado a cabo por trabajadores sociales: Están los niños “sponsor”, que son los niños apadrinados a los que no se les cobra nada cada vez que vienen al hospital y a cuyos familiares directos se les cobra el 40% de la factura final, luego están los “Target”, que son gente con pocos recursos o discapacitados que también sólo pagan el 40% de la factura y luego están los “non target” que pagan el 100% del total porque son personas con ingresos suficientes. Aún así, el hospital de la fundación es muchísimo más barato que cualquier otro hospital de la zona porque está subvencionado, por lo que gentes de todo el distrito e incluso de otros estados vienen a tratarse aquí. Y todo esto es gracias a gente que apadrina o que hace donaciones a proyectos concretos. No quiero que penséis que este es un post para captar socios, ni mucho menos. Pero si de alguna forma estáis pensando en colaborar con alguna ONG, que sepáis que la Fundación Vicente Ferrer es de lo mejorcito que hemos visto de todas por las que hemos pasado. Aquí se ve perfectamente dónde va el dinero. Os dejo el link de la web de la Fundación por si os interesa leer sobre sus múltiples áreas de actuación y por si os animáis a apadrinar. Además, visitar a tu niño o niña apadrinado es una de las experiencias más bonitas que hemos vivido en nuestros viajes http://www.fundacionvicenteferrer.org/es/

Y ahora sí, para acabar os contaré un par de anécdotas divertidas, que las hay y muchas. No penséis que esto es todo tristeza, ni mucho menos, aquí tenemos muchisimos momentos de alegría, la mayoría realmente, esos momentos en que la gente te agradece tu labor, en que te saludan por la calle porque le trataste el asma, en que te traen un caramelito para aliviar la carraspera, en la que das de alta a gente que se van con una sonrisa de oreja a oreja, en los que te das cuenta que si no fuera por la Fundación esta gente tendría una vida muchísimo más dura de la que tienen. Bueno, que me pongo filósofo otra vez y no es plan. Os cuento: Un día teníamos a una señora que acababa de parir hacía dos días y tenía la tensión alta y las piernas hinchadas, y pasando visita en la planta le pregunto que cómo está y la señora me dice que siente hormigueo en las piernas, y claro yo pienso que es normal porque tiene las piernas hinchadas a la vez que voy descubriéndole las piernas para ver como está, y cual no fué mi sorpresa al ver que tenía las piernas llenas de hormigas!!!! Literalmente la definición más gráfica que he visto en mi vida de hormigueo en las piernas!
Y lo último ya es que desde hace varios días hay un par de señores que se pasean disfrazados de tigre por el campus, ahora veréis la foto. Nosotros pensábamos que era para darle juego a los niños de pediatría, en plan payasos sin fronteras, pero no amigos, están ahí para espantar a los monos! Y la verdad es que funciona, porque no hemos vuelto a ver a los monos por aquí, que se colaban en las consultas los mamones y había que echarlos a escobazos, jejeje.
Bueno, a los que habéis llegado hasta aquí, mil gracias por leerme, se que es un tostón y que bastante tiene uno ya con lo que tiene, pero no me digáis que no os avisé! Jejejej. BESOS A TODOS!!!!


Merecidas vacaciones en Tailandia

Holaaaaaaa!! Dado que mi señora está de vacaciones hasta para escribir un post me ha tocado a mi relataros de primera mano nuestras andanzas (para aquel que no lo sepa aún, soy Pablo, ese que sale en alguna que otra foto al lado de Elena). 

En los ultimos días en India han pasado muchas y pocas cosas a la vez, pocas porque nos estamos haciendo al día a día laboral y ya sabéis que el termino "rutina" hace tiempo que desapareció de nuestro diccionario personal, y muchas porque tenemos la sensación de que el tiempo pasa volando y se nos van los voluntarios uno detrás de otro. Y es que esta vida que llevamos está llena de despedidas, pero hay algunas que cuestan más que otras. Pero no soltemos aún esa lagrimilla que asoma por el ojo, porque no vengo a hablaros de penas, sino de alegrías (os debo un post de penas y penurias, pero lo dejaré pa más adelante, que acabais de volver de vacaciones y bastante tenéis con la depre postvacacional). Hoy toca deciros que ahora somos nosotros los que ESTAMOS DE VACACIONES! Si amigos, después de no parar de ver fotos de vuestros pies con un maravilloso mar de fondo y primer plano desenfocado de cerveza fresquita durante todo el mes de Agosto y buena parte de Julio también, ahora es nuestro turno, mmmuuuaaajajaaaaa (risa malevola). Y es que nunca unas vacaciones nos han sido tan necesarias como estas, porque trabajar en la Fundación Vicente Ferrer en India es muuuyyyyy duro, bonito? mucho, gratificante? más, pero que agota? Pues oye, también, y es que uno no se da cuenta de lo que es vivir duchandose a cubazos everyday y comiendo comida hindú tres veces al día hasta que no sale de allí. Y que nadie me malinterprete, eh?, que estamos felices como perdices y encantados de currar allí, pero que bien sientan unos diitas de playa, carajo! 


Y a dónde nos hemos ido esta vez? Pues teniendo en cuenta que nuestro objetivo era descansar y no hacer turismo y visitar sitios desconocidos para nosotros (que ser un guiri en Agosto cansa muchísimo) pues nos hemos decidido por un sitio que conocemos bastante bien y que sabíamos que colmaría todas nuestras exigencias: Koh Samui!! Si señores, después de pegarnos 5 semanas el año pasado aquí sabíamos que era el sitio que teníamos más cerca para desconectar de todo, tanto que hasta hemos venido con hotel reservado, OMG!!! Pues si, después de casi 24 horas de desplazamiento desde Anantapur hasta aquí, y tras una siesta que le quitó el record guinnes a Falete tras comerse un potaje de garbanzos en Sevilla en Agosto, por fin aterrizamos en el Seascape Beach Resort, un hotelito a pie de playa con su piscina y sus hamacas que está genial. Y diréis, y que coño hace este tio escribiendo en vez de estar chapoteando cual sirena en el agua? Pues que estoy aprovechando el sueño acumulado de mi señora para escribir estas lineas, jeje. Que no sé que le han dado pero parece una marmota en plena hibernación, se ve que tenía grandes horas de sueño esperando ser dejadas en libertad.


De Koh Samui poco más os podemos contar que no hayamos escrito ya (os remitimos a que leais los post anteriores), lo flipante es ver como cambian estos sitios de un año para otro, nuevos hoteles donde había otros, nuevos negocios, nuevos restaurantes... y muuuuuuchos chinos, madre mia! Parece que estuviesen regalando billetes de avión a Tailandia, te lo juro. Y te los ves a ella con un traje de gasa y tules y una pamela maravillosa y a él con las bermudas hawaianas de flores del Decathlon haciendose fotos en las poses más ridículas, es que nos hartamos de reir viéndolos. De todas formas no hay mucha gente, se ve que hemos llegado a finales de Agosto y todo el mundo se está llendo de vuelta a sus hogares. Imagino que los de Septiembre están por llegar, pero mientras tanto aprovechamos de la tranquilidad que nos brinda esta playita.


Y poco más, ya nos hemos despedido de la última de nuestras "hijitas" y nos da mucha pena que nos dejen solos, pero la pequeña y más loca de las tres se ha tatuado lo mismo que nosotros pero con nuestras iniciales! Jejejeje, las vamos a echar mucho de menos en India, pero la quedada del reencuentro en España va a ser legendaria! Os queremos hijas, nos vemos pronto!



Demasiada vida social en la Fundación Vicente Ferrer?


Que a la Fundación se viene a trabajar ya lo sabemos. Y se trabaja, os aseguro que se trabaja bastante. De hecho se trabaja de lunes a sábado mañana y tarde, cosa a la que no estamos acostumbrados y de la que nos quejamos sin consuelo los españoles. Pero qué es la vida sin el ocio, sin los amigos, sin las charlitas y las risas? Y más aún tratándose de españoles, que ya sabemos todos lo que nos gusta una juerga. Y es que cuando estás lejos de casa te unes más a quien tienes al lado. Y vivir en la Fundación es como estar en un campamento de verano de esos a los que te mandaban tus padres y volvías con una súper mejor amiga, a la que querías súper mogollón, casi hermana de sangre, de la que no ibas a separarte nunca jamás.

Crónicas desde la ciudad del infinito

Anantapur significa “ciudad del infinito”. Suena muy romántico lo sé, pero tras sólo 8 semanas aquí he conseguido entender por qué le pusieron ese nombre: porque el ruido, el caos y la suciedad son infinitas en Anantapur. En nuestros años de viaje nos hemos encontrado pocas ciudades con tan poco encanto como Anantapur y, sin embargo, somos más felices que nunca. ¿Y cómo es posible que se de ese fenómeno tan extraño? Pues debe ser que cuando uno está cumpliendo sueños todo le gusta. Debe ser algo así como un hijo, que aunque seamos de lo más parecido a un gremlin a nuestras madres les parecemos bonitos. Pues si, debe ser eso. 
 
ESTO ES BATHALAPALLI
Aunque no voy a caer en el tópico de contar que todo aquí es maravilloso porque tampoco lo es. De nuestra vida aquí me agotan muchas cosas, muchas. Incluso voy a decir que a veces me agota la vida misma o, como diría mi amiga Pili, estoy escoñá y casi todos los días caigo en la cama como un saco de patatas. Bueno, un saco de patatas, arroz y huevos, porque realmente eso es lo que soy, de hecho estoy rellenita de eso precisamente. Porque algo que agota aquí es la comida. Y no es que esté mala, ni mucho menos, muy al contrario está bastante rica. Pero es siempre lo mismo, arroz dos veces al día acompañado de algún curri y patatas o huevos de cualquier forma cocinados. La cosa empeora porque no vivimos en el campus principal, sino en el campus del hospital, que es bastante más pequeño y hay menos gente. Claro, es entendible que no puede haber tanta variedad de comida como en el campus principal. Pero mi Pablito anda cansado de tanto arroz y os aseguro que como siga así se va a volver transparente. Yo no, eh? Que a mi no se me quita el hambre ni con 40 de fiebre, así que como y como relamiéndome y me voy rellenando de hidratos de carbono y cubriendo de michelines. La vida es injusta.

Por cierto, sabéis que un altísimo porcentaje de la población india, al menos de esta zona, tiene diabetes? Nunca lo habría esperado, me resulta sorprendente. Pero claro, viendo que su dieta es a base de hidratos y que tanto al café como al té le ponen azúcar como para empalagar al más romántico, ahora no me extraña. Y esto me lleva a hablar del trabajo de Pablo en el hospital. Que como lo lleva Pablo? Pues está contento pero cansado, muy cansado. Y es que los pacientes que acuden al hospital sólo hablan Telugu, nada de inglés. Si a eso le sumas que mueven la cabeza hacia los lados con un balanceo imposible que uno nunca sabe si dicen que si o que no, la comunicación se vuelve imposible. Pablito ya ha aprendido a decir algunas cosas en telugu, cosas de médicos claro está, del tipo respire hondo o dónde le duele, pero eso no es suficiente para diagnosticar a un paciente. Y qué hace? Pues hacer que alguna enfermera o médica que hable inglés le traduzca. Claro que la traducción deja mucho que desear y, según me cuenta mientras yo me parto de la risa (está claro que no lo sufro como él), cuando le pregunta algo al paciente y éste le responde con una parrafada súper larga el traductor en funciones se limita a traducir: dice que tiene tos. Y Pablo, no dando crédito a lo que oye pregunta: en toda esa larguísima respuesta sólo ha dicho que tiene tos?. Respuesta: si, tiene tos. Yo me muero de la risa os lo juro pero él se desespera bastante. Las 8 horas o más que pasa diariamente en el hospital requieren mucho de él, por eso llega muy cansado a casa. Se suma que en India se trabaja de lunes a sábado todo el día, así que sólo tenemos libre el domingo. Pero él tiene guardia un domingo si y otro no, en la que tiene que ir a pasar la planta, así que sólo descansa un día cada 14. Mucha tela, no? Pues si, mucha tela, es agotador. Pero a parte del cansancio está aprendiendo mucho de algunas cosas que no estamos acostumbrados a ver en España, véase picaduras de serpiente o de escorpión, que por aquí hay muchos. Y de intoxicaciones, porque cada día llegan al hospital varias personas con intento de suicidio. Muchas son mujeres muy jóvenes que tienen mucha presión de sus familias para aprobar los exámenes para que no les retiren la beca de estudio, o chicas a las que han casado muy jóvenes con hombres a los que no habían visto en su vida y que las quieren sólo para que trabajen y procreen. Las criaturas se quitan la vida bebiendo henna, si, esa que nos suena tan exótica a los occidentales y que se usa para hacer tatuajes en la piel o teñirse el pelo. Pues ellas se la beben cuando deciden que no quieren seguir viviendo. Los chicos, o los agricultores, lo hacen con matarratas o pesticidas que usan para el campo. 
 
 PABLO EN UNA DE SUS PLANTAS
 CUANDO UN VOLUNTARIO SE ENFERMA VIENE AL HOSPITAL, Y HEMOS TENIDO UNA RACHA DE MUCHOS VOLUNTARIOS SUFRIENDO DE FUERTES DIARREAS, MIRAD QUE CARAS DE SUFRIMIENTO
ESTE ES EL EQUIPO DEL DEPARTAMENTO EN EL QUE TRABAJA PABLO
Y es que la vida de las mujeres indias es muy dura. Muy muy dura. Apenas puedo imaginarme una vida como la que ellas llevan. Madre mía que suerte haber nacido en un país como España, os juro que tendríamos que dar gracias a la vida cada uno de nuestros días. Porque aquí, si eres niña, eres más una desgracia que una bendición. Tus padres tendrán que ahorrar para tu dote y te irás a vivir, cuando te casen muy joven con quien ellos hayan elegido, a casa de tus suegros y será de ellos de quienes cuides cuando se hagan mayores. En muchos de los casos la novia no ve al novio hasta el día de la boda, un novio que han buscado tus padres y que probablemente no tenga nada que ver contigo. Pero el día de tu boda irás al templo vestida de novia y te marcharás de casa de tus padres para vivir para siempre en casa de tus suegros. Fuerte, verdad? Y triste, muy triste. Y luego trabajarán muy duro, muchas trabajan en el campo de sol a sol y luego tienen que atender a sus familias. Y aquí no tienen lavadora ni olla exprés, aquí lavan a mano y amasan la masa para hacer el pan. Así que son mujeres acostumbradas a trabajar muy duro. Autenticas heroínas.

Y qué hay de mí? A qué dedico el tiempo libre? Os acordáis de que yo venía a trabajar como profesora de español? Bueno pues a día de hoy no he dado ni una sola clase. Y eso por qué? Pues porque la vida da muchas vueltas y puedes verte haciendo algo en lo que nunca habías pensado y aprendiendo cosas nuevas. Cuando llegué, como el grupo de médicos del hospital al que le iba a dar clases no estaba preparado, me puse a ordenar la biblioteca de la fundación. Era un trabajo muy tranquilo que me vino muy bien para las dos primeras semanas que son semanas de adaptación a todo lo que te rodea. 
 LA BIBLIOTECA DE LA FUNDACIÓN
Pero un día, hablando con Silvia, una sevillana que trabaja como coordinadora en el departamento que gestiona todo lo relacionado con el comercio justo, me comentó que estaba hasta arriba de trabajo y que necesitaba que le echaran un cable. Y yo, que ya estaba acabando con la biblioteca y me encanta el proyecto le dije que, si quería, podía ayudarla. Y así fue cómo empecé a trabajar en la tienda de comercio justo por las mañanas. De momento, por las tardes, seguía preparando clases de español para cuando empezara con mi grupo. Pero con Silvia encajé perfectamente y el proyecto me ilusionó desde el primer momento, así que me fui implicando cada vez más. Y cuando la coordinadora de voluntarios me propuso quedarme definitivamente en ese puesto dije que si encantada de la vida. Así que ahora estoy encargada de la gestión de la tienda de comercio justo que hay en el campus principal de la fundación y de los puestos que se montan en mercados locales de la región. Lo que se vende en India en definitiva, porque en los talleres se produce para vender en India por un lado y para exportar a España u otros países en los que se está comenzando a vender por otro. Y estoy contentísima y aprendiendo mucho, la verdad es que al lado de una persona con tanta experiencia como Silvia es un gustazo trabajar y aprender. 

LA TIENDA DE LA FUNCACIÓN EN LA QUE TRABAJO VISTA DESDE LOS DOS ÁNGULOS




UN DÍA HICIMOS UN MERCADILLO DE PRODUCTOS EN OFERTA QUE QUERÍAMOS QUITAR DE LA TIENDA PARA TODOS LOS VOLUNTARIOS Y AQUÍ ESTAMOS DESATANDO NUESTRO ESPÍRITU CONSUMISTA


CON NARESH, EL INDIO QUE TRABAJA EN LA TIENDA, EN UN STAND QUE MONTAMOS EN EL HOSPITAL PARA UN CONGRESO DE CIRUGÍA 
 
La única pega es que trabajo en el campus principal, que no es donde vivo. Eso implica pegarme una hora de ida y otra de vuelta em bus para llegar a mi puesto de trabajo, desde Bathalapalli hasta Anantapur. A las 8 dejo a Pablo en la puerta del hospital y espero el autobús en la carretera. A veces hay suerte y pasa en 5-10 minutos y otras lo espero 20. Y luego unos 40 min de trayecto en unos autobuses que van como locos y pitando como si no hubiera un mañana. Eso me cansa mucho, me quema, para mi es la peor parte de mi vida aquí. A las 4,15 cojo el autobús de vuelta y a las 5 llego al hospital, justo cuando sale Pablo, así que lo recojo y nos vamos para casa. En total estoy fuera 9 horitas y llego a casa muy cansada. Y es que yo noto mucho lo de no poder ponerme en posición horizontal después de comer. Pablo, como come aquí, pues se echa un ratito en la siesta, pero yo voy a comer a la cantina y de vuelta a la silla. Claro, a las 10.30 estoy sobada todos los días. Pero como ya os he dicho estoy feliz como una perdiz y creo que he encontrado un hueco muy interesante en el que voy a aprender mogollón.
QUE NO, QUE ÉSTE ES EL SUPER LUXURY, QUE YO A DIARIO VOY EN EL SUPER MIERDERY, ASÍ QUE IMAGINAOS EL NIVEL
Y quién produce todo lo que se vende en India y lo que se exporta a España para vender tanto online como en tiendas? Pues se produce en los talleres que tenemos repartidos en distintos puntos. Hay talleres de distintos tipos: Joyería, jute, papel maché, papel reciclado, textil y eco, y en ellos trabajan mujeres discapacitadas. En India nacer niña y encima ser discapacitada es, en la mayoría de los casos, una condena. Muchas de estas niñas están abandonadas en sus casas, acostumbradas a que les digan que no sirven para nada y a no tener ni nombre o ser llamadas por su discapacidad. Los padres piensan que nunca podrán casarlas y librarse de ellas, por lo que son una carga y un estorbo para la familia y las tratan como tal. El área social de nuestro departamento se encarga de identificar a esas niñas y convencerlas a ellas y a sus familias para que se unan a nuestro proyecto y trabajen en los talleres. Las que acceden se trasladan a vivir al taller y reciben un sueldo por su trabajo. Ese sueldo lo mandan a sus familias, por lo que poco a poco empiezan a ser respetadas por ellas. En sus pueblos comienzan a verlas de otra forma, a respetarlas porque mantienen a sus familias y se les da otro valor. Por supuesto la capacidad de producción de estos talleres, como podréis imaginar, es muy limitada. En hacer una pieza de forma absolutamente artesanal se tarda muchas horas, por lo que los precios no son competitivos. Si entras en la tienda no verás productos muy baratos, como cabe esperar de una tienda en India. Pero es un proyecto social con el que se ayuda a muchas mujeres que, sin ésta, no tendrían otra salida más que la marginación. Así que comprando en la tienda colaboras con un proyecto muy bonito y ayudas a cambiar la vida de muchas mujeres indias. Si, parezco un anuncio con patas pero no me pagan nada, y en este caso en el sentido literal de la palabra, lo que pasa es que cuando te sensibilizas con este tema empiezas a creer en el comercio justo y a comprender por qué esos productos son más caros que los que normalmente adquirimos en las tiendas.
 ÉSTE ES EL TALLER DE TEXTIL
ÉSTE ES EL TALLER DE PAPEL MACHE EL DÍA EN EL QUE DESPEDÍAMOS A UNA VOLUNTARIA QUE LLEVABA 6 MESES AQUÍ

ESTE ES EL TALLER DE JUTE 
 
Uf madre mía se me ha ido la cabeza y llevo ya media biblia! Y eso que no os he hablado nada de la vida social en la fundación, la parte más importante! Porque los compañeros aquí se hacen familia, y compartes con ellos momentos geniales que hacen que merezca la pena las horas de autobús o el plato de arroz. Pero os lo cuento otro día, no? De momento nos quedamos aquí, en la ciudad del infinito siendo infinitamente felices. Besos a todos!

Nueva etapa en India. Llegamos a la Fundación Vicente Ferrer

Después de 3 meses y medio cogiendo fuerzas en Sevilla, disfrutando de la familia, los amigos, la comida y de una ciudad maravillosa, llegó el momento de volver a marcharse. Y cómo se siente uno cuando se marcha a vivir a la India por un año? Pues las últimas semanas han sido de sentimientos encontrados. Por un lado tienes muchas ganas de empezar a vivir la experiencia, de despejar las dudas del cómo será, pero también te asalta el miedo a lo desconocido, la pena y la nostalgia por lo que dejas atrás, momentos de esos en los que cierro los ojos y me pregunto por qué me he metido en ésto o por qué no tuve 3 hijos y me dediqué a criarlos. Así que es una sensación agridulce, en la que en algunos momentos estás con mucha energía positiva y en otros te invade la tristeza y el miedo. En mi caso, como según Pablo soy fotosensible, durante el día estoy en el subidón tipo tripi-seta alucinógena y por las noches me convierto en la inseguridad hecha persona y los miedos se apoderan de mi como si fueran monstruos que estaban esperándome en el armario.

Pero las semanas han ido pasando hasta que llegó el día de subirnos al ave. Los últimos dos días no suele haber ni seta alucinógena ni nada de nada, las despedidas son lo que peor llevamos, dejar a los nuestros atrás. Pero eso si, una vez que nos montamos en el tren y se pone en marcha, mi espíritu vuelve a entrar en mi cuerpo y vuelvo a ser yo, Elena, la incansable viajera, la aventurera que puede con todo con Pablo de la mano. Vuelvo a reconocerme a mi misma y la fuerza me sale de dónde no sabía que estaba. Y con esa fuerza nos comimos las 28 horas de viaje: ave a Madrid, vuelo a París, a Bombay, a Bangalore, y 3 horas de coche hasta Anantapur, donde está la sede de la fundación.
JUSTO EN EL MOMENTO DE MONTARNOS EN EL AVE
LA LLEGADA A LA SEDE, CARITA DE CANSADOS SENTADOS ENLA CANTINA CON LA FOTO DE VICENTE AL FONDO
Y así como los últimos días son los más difíciles cuando te vas, los primeros son los más difíciles cuando llegas a un sitio nuevo en el que todo el mundo se conoce. La sede de la Fundación es un sitio magnífico, precioso, con unas casitas agradables y muy tranquilo, aunque la ciudad que hay en la puerta es el más absoluto caos. En la sede viven indios y españoles. La mayoría de estos españoles son voluntarios como yo (no cobran), y una minoría son cooperantes como Pablo (tienen contrato de trabajo en España). Algunos han venido por 3 o 6 meses (la mayoría), algunos hemos venido por un año y otros pirados llevan aquí ya varios años. Así que hay gente de todo tipo, de todas profesiones y de todas las partes de España. Pasamos en ese campus un par de días, superando el Jet Lag y conociendo a todo el mundo, pero el sábado nos trajeron al campus de Bathalapalli, la ciudad en la que vamos a vivir. Aquí se encuentra el hospital principal de la Fundación con bastantes especialidades, un centro de discapacitados psíquicos, una escuela de enfermería, hospital de VIH, gimnasio... y casas para los trabajadores. Aunque este campus es muchísimo más grande, en él hay muchos menos españoles. Prácticamente viven los sanitarios y los relacionados con actividades deportivas. En este momento seremos 11 españoles viviendo aquí, frente a los 35 que debe haber en el otro campus. Voy a poner muchas fotos del hospital porque se que eso a nuestros padres les encanta.
ESTA ES LA CALLE EN LA QUE ESTÁ EL HOSPITAL
LA PUERTA DE ENTRADA DE URGENCIAS
LA PUERTA DE ENTRADAS GENERAL, CON SU VENDEDOR DE COCOS Y TODO
NADA MÁS ENTRAR ENCUENTRAS UN PUESTECITO VENDE-TODO, EL HOSPITAL INFANTIL A LA IZQUIERDA Y EL GENERAL A LA DERECHA
ESTE ES EL HOSPITAL INFANTIL Y SI CAMINAS ENTRE LOS DOS HOSPITALES, ESA SE CONVIERTE EN  MI CALLE, A AMBOS LADOS ESTÁN TODAS LAS CASAS ASÍ QUE UN 1 MIN ESTÁ PABLO EN SU TRABAJO
EL INTERIOR DEL HOSPITAL GENERAL. SON TODO PATIOS Y PASILLOS ABIERTOS. HICIMOS LA FOTO POR LA TARDE CUANDO YA SE QUEDA MEDIO VACÍO. POR EL DÍA ESTÁ LLENITO DE MUJERES CON SARI POR EL SUELO COMIENDO O DURMIENDO, POR TODA PARTES.
 
Todo el mundo dice que vivir aquí tiene varias ventajas, una es que al ser menos españoles se convierten en una familia y se hacen muchas actividades juntos. 
 AQUÍ COMIENDO EN LA CANTINA DE BATHALAPALLI, COMPARADA CON LA DE LA SEDE PRINCIPAL, QUE ES LA DE LA FOTO RECIÉN LLEGADOS, ES BASTANTE CUTRE
La otra es que las casas aquí son casas de verdad, no sólo una habitación con baño, sino casitas con su salón-cocina, dormitorio, baño y wifi. Baño sin ducha, eso si, que toca todo el año ducharse a cubazos. A nosotros nos tenían asignada una casa muy grande, con un salón inmenso, dos dormitorios y dos baños. Como la casa no estaba preparada, nos han metido provisionalmente en una casa más pequeña con sólo un dormitorio. Pero nos ha gustado tanto ésta que hemos pensado en la posibilidad de quedarnos aquí definitivamente. De momento nos hemos instalado, hemos colocado todas nuestras cosas y la hemos hecho nuestra. Bueno, nuestra y de las miles de hormigas y las 3-4 lagartijas que la habitan. Y mira que me dan asco, no las soporto, es un bicho que me puede, pero creo que aquí van a ganar la batalla. Después de que anoche nos cayera una largatija en la cama mientras que estábamos viendo una peli he decidido que debo asumir que tendremos que convivir, a ver si se convierte en otro miedo superado.
ESTA ES NUESTRA CALLE Y LA CASA AMARILLA DE LA IZQUIERDA ES LA NUESTRA
LA CASITA VISTA DESDE DELANTE
EL SALÓN-COCINA
EL DORMITORIO
EL BAÑO. Y SI, ESOS CUBOS SON NUESTRA DUCHA
Y ayer fue el primer día de trabajo de Pablo en el hospital. Yo, que desde que llegué tengo una total afonía gracias al aire acondicionado nivel oso polar del avión, empezaré a trabajar hoy. De momento voy a organizar la biblioteca de la fundación. Luego ya se verá. Os seguiré contando cómo es el día a día de esta nueva etapa, pero de momento estamos contentos. Y recordadlo: Cuidado con lo que soñáis porque se puede cumplir!

Las mejores playas del mundo


Muchas veces nos preguntan cuál es la mejor playa en la que hemos estado. Y no creáis que la respuesta es fácil, mas bien me resulta de lo más complicada. Y la complejidad no reside sólo en que yo no soy muy playera, sino en qué es lo que considera la otra persona que es una playa maravillosa. El tiempo me ha enseñado que no debo recomendar. Algúna vez he recomendado algún país que luego a la otra persona no le ha gustado. Porque cada uno busca y espera una cosa del sitio al que va, y en eso, cada persona es un mundo.

En cuestión de playas yo soy de lo más bastarda, así que probablemente el tipo de playa perfecta para mi no lo es ni mucho menos para el que me está preguntado. Porque, qué espero yo de una playa? pues para empezar, soy una persona de lo más friolera. Pero friolera friolera, que yo o estoy a 50 grados o estoy congelada como un pingüino. Vamos que o el agua del mar está por encima de los 38 grados o me quedo en la orilla diciendo lo fría que está cada vez que una ola me roza los dedos gordos de los pies. Así que si una playa es preciosa pero el agua está por debajo de mi temperatura corporal, lo más seguro es que no me de ni un bañito y ya no me parezca una playa perfecta. Muy bonita, si, pero no el paraíso, no MI paraíso.

Por otra parte ya he dicho que no soy especialmente playera: la arena me incomoda, me da miedo y me aburre tomar el sol y a los 15 minutos de estar en el agua ya estoy "enguachisná". Por eso para mi, la playa perfecta no es esa playa desierta de película en la que la selva acaba en el mar con cocoteros inclinados sobre el agua. Que si, que eso es muy peliculero y muy precioso, que yo reconozco su belleza y puedo pasar una hora haciendo fotos. Pero cuando he hecho las fotos y llevo 15 minutos en el agua "enguachisná" ya me aburre esa playa como una ostra. Por eso yo prefiero que la playa ofrezca cosas, es decir, que detrás de esa playa paradisiaca haya cosas para hacer: sitios para comer, para darse masajes, para pasear... Así que muchas veces, las playas que están más cerca de Benidorm que de las Fiji a mi me gustan más. Y ya se que esto levantará muchas críticas, pero yo soy así, ya lo dije al principio, para las playas soy muy bastarda. Así que partiendo de esa base, voy a hablaros de playas que me han gustado en todos estos años de viajes sin que el orden implique nada:

Las islas Fiji son lo que cualquiera podría considerar el paraíso con mayúsculas. Islas tan pequeñas y desiertas que sólo encontrarás en ellas 3 cabañas de madera,

vegetación exuberante hasta la misma orilla y un agua tan caliente que yo me sumergía sin emitir ni el mas mínimo gruñido de impresión. Tengo que decir que pasamos 20 días allí en los que me bañé más que nunca y me aburrí más que nunca también. Ciertamente las islas son una preciosidad y el color del agua te deja sin aliento. También el snorkeling es precioso y pudimos coger kayaks. Pero tengo que decir que a mi los 20 días se me hicieron eternos y que me aburría hasta el extremo. Ten en cuenta que cuando lo único que hay en la isla es tu cabaña, te tiene que gustar mucho la playa y el sol o estás perdido. Pero lo reconozco, nunca he visto nada tan bonito como aquellas islas.
Si quieres leer nuestro post sobre las Fiji pincha AQUI

Filipinas tiene unas playas espectaculares. Son playas verdaderamente preciosas, con un color increíble y arena blanca. Y encima la temperatura del agua es perfecta.
Qué más se puede pedir? Pues por mi parte, que tenga cosas por detrás, que cuando salga de la playa tenga sitios agradables para comer o pueda dar un paseito por la noche. Las playas que visitamos en Filipinas ofrecían cosas, especialmente el Nido. En El Nido tienes excursiones que hacer durante el día para visitar playas e islas de ensueño, y ambientito durante la noche para dar un paseo y tomarte algo.
Si quieres ver un post con playas en Filipinas pincha AQUI


Tengo que nombrar la Rivera Maya porque somos grandes amantes de México. Sus playas son preciosas y nos encanta Playa del Carmen por todo lo que ofrece. Es el típico sitio para guiris que a nosotros nos encanta. Eso si, el agua está demasiado fría para mi gusto. Vamos, que pasamos allí 3 semanas y casi no me metí en el agua. Tenemos pendiente volver a Playa del Carmen para pasar una temporada. Y si no me quiero bañar, pues no me baño. 

Si quieres ver un post de la Rivera Maya pincha AQUI


Hace 20 años que estuvimos en la República Dominicana. En aquella ocasión alquilamos un coche y recorrimos toda la costa del país. Y en aquél entonces (no se si después de 20 años seguirá igual), encontramos algunas de las playas desiertas más bonitas que hayamos visto jamás en nuestra vida. Y si, el agua estaba muy calentita. Otro paraíso para nosotros.





Honduras y Belice tienen playas preciosas de arena blanca y agua calentita. El color turquesa del mar es precioso y unos de los mejores snorkeling que hayamos hecho nunca. No volvería por las playas en sí, que no me parecieron para tanto, pero si por el mundo submarino. Belice nos pareció bastante caro y en Honduras te matan los mosquitos, así que no nos parecieron el paraíso que estábamos buscando.


Si quieres ver un post de Honduras pincha AQUI
Si quieres leer un post de Belice pincha AQUI



Cuba tiene buenas playas, preciosas y con agua calentita. Algunas más explotadas y otras no tanto. Pero cuba tiene son, ritmo y buena gente. Nos encanta Cuba.

Puedes ver un post sobre Cuba pinchando AQUI





En Guinea Ecuatorial encontramos playas absolutamente desiertas fantásticas. Las palmeras llegan hasta el mar y el agua está calentita aunque el color no es bonito ni el agua es transparente. Eso si, detrás de la playa no hay nada de nada asi que... sólo apto para grandes amantes del playeo.

Pincha AQUI para ver un post sobre playas de Guinea.


En Malasia, las Islas Perhentian tienen potencial para ser un paraíso. Todo lo que uno podría esperar de una isla paradisiaca podría encontrarlo allí si no fuera por lo mal conservada que están. Encontramos las playas más sucias que hayamos visto nunca, llenas de aguas estancadas y basura por todas partes. Una pena, porque con un poco de esfuerzo podrían ser uno de los sitios más bonitos. Pero para nosotros se quedó en un sitio caro y descuidado.





Si quieres ver un post sobre islas en Malasia pincha AQUI






Somos grandes amantes de Tailandia. Con sus miles de islas tiene playas para todos los gustos. Sorprendentemente a mi me gustan las más explotadas.
Me gusta Koh Samui, aunque algunos digan que es como Benidorm. En Koh Samui puedes estar en una playa desierta solo para ti por la mañana y por la noche tener toda la marcha que busques o la tranquilidad que necesites. En Koh Samui, si tienes una moto, podrás tener lo que quieras. Nosotros no somos amigos de las fiestas, ni la música disco y el ruido o las grandes aglomeraciones. Pero puedes alejarte de todo eso si quieres y tener multitud de opciones para cenar o pasear y mercados nocturnos donde comer comida callejera. Si, lo reconozco, me gusta Koh Samui y no soy peor persona por eso.
Si quieres leer más sobre playas de Tailandia pincha AQUI

En India, son muy famosas las playas de Goa. Nosotros, gracias a nuestra amiga Rita, llegamos a la playa de Agonda y nos pareció sencillamente preciosa. Es una playa tranquila, con vacas por la calle, suficientemente grande como para dar un precioso paseo al amanecer y el atardecer y sitios donde comer deliciosa comida hindú. Quizás volvamos algún día, y ojalá que se haya quedado como está.
Puedes ver fotos de Agonda pinchando AQUI

Demasiada información? pues acabo mi lista. Porque a mi, aunque difiera de la opinión de otros viajeros, no me gustaron demasiado las playas de Camboya, o Birmania, Indonesia, Vietnam o Guatemala... y muchos otros países con playa que hemos visitado. Es verdad que en Zanzíbar o Australia puedes encontrar playas preciosas también. Pero ya os digo, nuestros gustos playeros son muy peculiares y no somos de fiar. Nos quedan muchas playas que visitar, pero dudo que encontremos la playa perfecta. Sencillamente porque la playa perfecta no existe más que para cada uno, en función del cristal con que la mire.